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Rarísima Curta I fabricada en 1970, el último año de producción del modelo. Perfecto estado de funcionamiento. Oportunidad única para coleccionistas.
Rarísima Curta I fabricada en 1970, el último año de producción del modelo. Perfecto estado de funcionamiento. Oportunidad única para coleccionistas.
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Rarísima Calculadora Curta I fabricada en 1970, último año de producción
Esta extraordinaria Curta Tipo I, número de serie 78638, representa no solo un hito en la historia de la ingeniería mecánica, sino también el final de una era. Fabricada en 1970 en Liechtenstein por la empresa Contina AG Mauren, esta unidad forma parte del último lote de Curtas Tipo I producidas antes del cierre definitivo de la línea. A diferencia del Modelo II, que aún se ensambló en 1971 con piezas en stock, el Modelo I dejó de fabricarse ese mismo año, lo que convierte a este ejemplar en una pieza absolutamente especial para el coleccionista exigente.
Su diseño cilíndrico, compacto y robusto, obra del ingeniero Curt Herzstark, revolucionó el cálculo portátil en una época previa a la calculadora electrónica. Cada una de las piezas móviles, desde los deslizadores hasta el mecanismo de la manivela, se encuentra en excelente estado funcional. El exterior muestra un nivel de conservación muy alto, con su clásica terminación en negro mate y letras en blanco perfectamente legibles. Acompañada de su estuche original de plástico negro, también en muy buen estado, esta unidad está lista para formar parte de una vitrina de colección o ser usada, como en sus años dorados, para demostrar la precisión mecánica de una máquina única.
Uno de los puntos que eleva aún más el valor de esta pieza es su número de serie: 78638. Gracias a registros históricos de producción, sabemos que esta Curta fue fabricada en el último año de vida de la Curta I. Esto la convierte en una de las más buscadas entre quienes desean una máquina representativa del cierre de un capítulo esencial de la historia del cálculo mecánico.
Su impecable funcionamiento ha sido comprobado: los deslizadores operan con suavidad, el mecanismo de arrastre gira perfectamente y la puesta a cero se realiza de forma inmediata, lo que demuestra que el ensamblado final en Contina AG mantuvo los exigentes estándares de calidad suiza hasta el último día. Esta es, sin duda, una oportunidad excepcional para adquirir una pieza histórica que marcaría la diferencia en cualquier colección de calculadoras mecánicas, instrumentos científicos o diseño industrial del siglo XX.
Ideal para exponerla como pieza central en una colección especializada, o para destacar en una estantería con personalidad en un despacho o estudio. No dejes pasar la oportunidad de hacer tuya una de las últimas representantes de una era gloriosa.
Esta es una oportunidad única para adquirir una pieza mítica en perfecto estado funcional.
Historia de la Curta
La Curta es una de las calculadoras mecánicas más icónicas y admiradas del siglo XX. Fue inventada por el ingeniero austríaco Curt Herzstark durante su encarcelamiento en el campo de concentración de Buchenwald durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra, logró llevar su diseño a la producción en Liechtenstein, bajo la empresa Contina AG Mauren. Lanzada oficialmente en 1948, la Curta representó una revolución: era capaz de realizar sumas, restas, multiplicaciones y divisiones con una precisión y rapidez extraordinarias, todo ello dentro de un cuerpo del tamaño de una lata pequeña.
La Curta operaba mediante un sistema de engranajes y deslizadores extremadamente precisos, activados mediante una manivela. Su mecanismo era tan refinado que se le apodó "el reloj suizo de las calculadoras". Durante más de dos décadas fue la herramienta predilecta de ingenieros, topógrafos, pilotos de rally y matemáticos de todo el mundo. De hecho, su uso fue tan extendido que incluso la NASA utilizó algunas en sus programas antes de la introducción de las primeras calculadoras electrónicas portátiles.
El modelo Tipo I, como el de este ejemplar, tenía 8 dígitos de entrada y 11 dígitos de salida, lo cual era suficiente para la mayoría de los cálculos complejos en su época. Posteriormente se desarrolló el modelo Tipo II con mayor capacidad, pero la Curta I sigue siendo la más emblemática. En 1970, se fabricaron las últimas unidades del modelo I, convirtiendo estas piezas finales en verdaderas joyas de colección.
Hoy en día, las Curtas son muy buscadas por coleccionistas de instrumentos científicos, apasionados de la historia de la tecnología y amantes de la ingeniería de precisión. Su legado perdura como símbolo de ingenio humano en condiciones extremas y excelencia en manufactura.