E-289
Broche floral circa 1950 en oro 18K y 14K con esmeralda natural de 0,60 ct y 49 diamantes (1,64 ct). Estilo isabelino. Con certificado.
Broche floral circa 1950 en oro 18K y 14K con esmeralda natural de 0,60 ct y 49 diamantes (1,64 ct). Estilo isabelino. Con certificado.
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Broche español isabelino oro 18K con esmeralda y 49 diamantes naturales, circa 1950
Este elegante broche floral de inspiración isabelina es una auténtica joya vintage con historia y distinción. Fabricado hacia 1950, destaca por su composición excepcional y su armoniosa estética, que simula una flor con pétalos finamente cincelados y hojas estilizadas. La pieza ha sido elaborada a mano con gran esmero, en una combinación de metales nobles: oro blanco de 18 quilates, oro de 14 quilates y plata de ley .925, con un acabado pulido de brillo espejo que realza el juego de luces y reflejos de sus piedras preciosas.
En el centro de la flor, se encuentra engastada una esmeralda natural de 0,60 quilates, talla rectangular (5,90 x 4,60 mm), con un encantador aspecto translúcido. Su color, clasificado como vslbG 4/4 según patrón Gem-Set de GIA, corresponde a un verde ligeramente azulado muy vivo y uniforme, que aporta frescura y profundidad visual a la composición.
Los pétalos y las hojas del broche están minuciosamente decorados con 49 diamantes naturales, con un peso total aproximado de 1,64 quilates. Todos ellos presentan talla rosa de 3 y 6 facetas, y se distribuyen en distintos diámetros: 1,30 - 1,70 - 2,00 - 2,50 - 2,80 mm. En cuanto a su calidad, los diamantes son de color Wesselton H - Top Crystal I, con pureza P1. Esta combinación ofrece un brillo delicado, ligeramente antiguo, que resalta el carácter romántico y artesanal de la pieza.
El diseño, de línea envolvente y ligera, se completa con una aguja basculante y un cierre de cañón, propios de la joyería de mediados del siglo XX. Toda la pieza ha sido ensamblada de forma manual, lo cual se evidencia en los cuidados detalles del burilado de las hojas y el engastado de las piedras.
Este broche incluye su certificado gemológico y de tasación oficial emitido por el Laboratorio MLLopis Gemología, fechado en marzo de 2022. El valor de mercado actual, según dicho informe, es de 4.075,00 € (aproximadamente 4.420 US$), lo que convierte al precio de venta en una verdadera oportunidad de inversión.
Pieza de gran porte, ideal para lucir en ocasiones especiales o para realzar una colección de joyería de época con un toque español distinguido. También quedaría fabulosa enmarcada o expuesta como objeto decorativo en un espacio elegante y con personalidad.
Una joya que no solo embellece, sino que conecta con la historia de la orfebrería tradicional. No dejes pasar la oportunidad de adquirirla.
Medidas: 6 x 2,9 cm (2,36 x 1,14 in). Peso: 21,1 g.
Historia de los broches isabelinos
El estilo isabelino toma su nombre de la reina Isabel II de España, quien reinó entre 1833 y 1868. Durante su época, se promovió una estética decorativa basada en la elegancia romántica, el detallismo floral y el uso de piedras preciosas incrustadas en metales nobles, especialmente en la joyería femenina. Las joyas isabelinas eran piezas de gran presencia visual, frecuentemente ornamentadas con motivos vegetales o simbólicos, y muy populares entre la aristocracia de la época.
Aunque el estilo isabelino original pertenece al siglo XIX, su influencia se mantuvo viva durante buena parte del siglo XX, especialmente en las décadas de 1940 y 1950, cuando se produjeron reinterpretaciones modernas de sus formas. Estas versiones posteriores, como el broche que aquí presentamos, respetan el espíritu original con un lenguaje visual más refinado y una calidad de ejecución excepcional.
Los broches isabelinos se utilizaban como distintivo de estatus y feminidad, prendidos sobre vestidos, chales o sombreros, y siempre con la intención de destacar por su diseño elaborado y su brillo sofisticado. Actualmente, son objetos muy valorados por coleccionistas de joyería antigua y amantes de la estética romántica, ya que representan una síntesis entre tradición, arte y elegancia intemporal.
Contar con una pieza como esta es acceder a un legado artístico que no se fabrica más. Cada broche isabelino vintage es único y está cargado de significado, lo que aumenta su atractivo tanto como objeto de uso como de inversión.