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Antiguo Reloj de Bolsillo Longines en Oro de 18K, Suiza c. 1890

Antiguo reloj Longines de bolsillo en oro de 18K. Caja saboneta grabada, esfera blanca y mecanismo suizo de alta precisión. Elegancia del XIX.

3 800,00 €impuestos inc.

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Antiguo Reloj de Bolsillo Longines en Oro de 18K, Suiza circa 1890

Este distinguido reloj de bolsillo Longines, fabricado en Suiza hacia el año 1890, representa con fidelidad la maestría relojera de finales del siglo XIX. Se trata de una pieza tipo saboneta con doble tapa y caja realizada en oro macizo de 18 quilates, contrastado y grabado con el sello de EFCO Longines. Su superficie está completamente decorada con un delicado trabajo guilloché en patrón de espirales, propio de la alta joyería de la Belle Époque, aportando elegancia y refinamiento en cada detalle. La anilla de suspensión y el colgante muestran grabados a juego, realzando aún más su estética de conjunto.

La esfera esmaltada blanca, en estado impecable, lleva numeración arábiga clara y elegante, y un pequeño segundero independiente a las seis. Las agujas son del tipo Luis XVI, ricamente caladas y doradas, de una finura propia de los relojes más refinados de su época. Bajo el número 12 aparece la firma LONGINES grabada con sobriedad. La cubierta trasera, al abrirse, revela una tapa adicional bellamente grabada con los logotipos de la casa y el galardón obtenido en la Exposición Universal de París de 1889: “GRAND PRIX – Paris 1889”, junto con inscripciones alusivas al sistema de regulación Colimaçon y espiral Breguet.

Este conjunto técnico no es solo una referencia estética o de prestigio: representa una mejora real en la precisión y fiabilidad del reloj. El sistema de regulación Colimaçon, llamado así por su forma de caracol, permitía realizar ajustes extremadamente finos en la marcha del reloj gracias a un tornillo micrométrico que controlaba el largo efectivo del espiral. A diferencia de los reguladores más simples, este sistema ofrecía una sensibilidad mayor y reducía el riesgo de desajustes por golpes o uso continuo. Por su parte, el espiral Breguet —una evolución ideada por el legendario Abraham-Louis Breguet a finales del siglo XVIII— introducía una última vuelta elevada y más abierta, lo que aseguraba un desarrollo más simétrico del muelle y, por tanto, una mayor isocronía en la oscilación del volante. Combinados, ambos avances constituían una solución técnica de alta relojería para la época, reservada a relojes de precisión. Su presencia en este modelo Longines lo posiciona como una pieza de gama alta dentro de la producción suiza de finales del siglo XIX.

Este modelo cuenta con una maquinaria de 15 rubíes protegida por la tapa trasera de oro, de la cual se accede únicamente abriéndola manualmente, como era común en estos relojes de alta gama. El mecanismo, firmado por Longines, se encuentra en excelente estado y funciona con gran precisión. Está regulado mediante espiral Breguet y escape de áncora, un estándar en la relojería de precisión suiza de esa época. El número de serie grabado en su interior, 607183, permite fechar esta pieza en torno al año 1890.

Con un diámetro de 49 mm y un peso de 93 gramos, este reloj ofrece una presencia imponente y un tacto sólido, transmitiendo la nobleza de sus materiales. Se encuentra en estado de conservación excelente, sin abolladuras, fisuras ni alteraciones, más allá de las leves marcas de apertura en el borde interior de la tapa, totalmente normales en una pieza de más de 130 años. Esas marcas, lejos de restarle valor, atestiguan su uso legítimo y su historia auténtica.

Este reloj Longines es una verdadera joya para coleccionistas exigentes, pero también para quienes buscan una pieza única de inversión o un regalo con valor histórico. Ideal para lucir con elegancia en ocasiones especiales o para enriquecer cualquier vitrina de relojería clásica.

Un objeto de alto valor que daría un toque exquisito a una colección de época o a un entorno decorativo elegante.

Medidas: 4.9 cm (1.93 in). Peso: 93 gr.

Historia de Longines

Longines es una de las manufacturas relojeras más antiguas y reconocidas de Suiza. Fundada en 1832 en Saint-Imier por Auguste Agassiz, la firma pronto se posicionó como referente de precisión, diseño y tecnología relojera. En 1867 produjo su primer calibre industrializado, lo que marcó el inicio de una nueva era en la producción suiza. Gracias a su compromiso con la innovación y la calidad, Longines fue una de las primeras marcas suizas en obtener reconocimiento internacional.

La medalla "Grand Prix – Paris 1889", grabada en la tapa interior del reloj que aquí presentamos, representa uno de los momentos cumbre en la historia de la casa. Ese premio consolidó la reputación de Longines como fabricante de precisión y belleza mecánica, una distinción que pocas casas relojeras de la época podían ostentar. La inscripción “Ancre 15 Rubis – Spiral Breguet” es indicativa de su alto nivel técnico: el escape de áncora y los 15 rubíes minimizan el desgaste y optimizan el rendimiento, mientras que el espiral Breguet mejora la isocronía del movimiento.

Durante el siglo XX, Longines fue proveedor oficial en competiciones internacionales y desarrolló sistemas de cronometraje innovadores, especialmente en los Juegos Olímpicos. Hoy forma parte del grupo Swatch, pero su legado permanece vivo en piezas como esta: un testimonio del arte relojero suizo, una mezcla perfecta entre funcionalidad, precisión y estética. Las piezas anteriores a 1900, especialmente en oro de 18 quilates y con doble tapa grabada, están cada vez más valoradas en subastas internacionales y círculos de coleccionismo exigente.

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